ESPIRITUAL

¿Cómo afectan los eclipses lunares a tus emociones?

Si se toma en cuenta la simbología de la luna -emociones, conocimiento por reflejo, teórico, conceptual, racional; yin, pasiva, receptiva- hace sentido que, en un evento astronómico donde la luz del sol -que normalmente ilumina a este satélite natural- se bloquea, también se bloquee lo que humanamente está vinculado con él.

En el hinduismo, por ejemplo, la luna simboliza el término de la vida de los ancestros; las formas adquiridas se disuelven en ella y de ella emanan las nuevas. Entre los mayas, Ixchel, la diosa de la luna, es la compañera del dios solar Kinich Ahau, pero también su aspecto hostil y malvado. Tiene sus mismos rasgos, pero lleva sobre la frente una corona de serpientes.

¿Cómo afecta a las emociones un eclipse lunar?

Los eclipses lunares “ocultan” por un momento nuestro lado emocional, en donde no todo es claro y objetivo, y nos ponen en contacto con nuestra solaridad, o sea nuestro deseo, nuestra identidad y el sentido del “yo”.

Algunos se sentirán extremadamente tranquilos, aterrizados y equilibrados durante el eclipse; otros se sentirán totalmente desquiciados, como si el eclipse hubiera sido brutal y su vida se hubiera desplazado temporalmente fuera de todo espacio de reconocimiento. Aquellos que son muy sensibles a la energía se encontrarán en una montaña rusa durante unos días, moviéndose a gran velocidad de una emoción a otra, dando vueltas de la calma al caos, una y otra vez.



Se cree que las vibraciones cósmicas que emanan de un eclipse total de luna llena son más poderosas que otras fases. En astrología, se dice que los eclipses son los momentos más eléctricos y místicos del año, ya que la luna atraviesa cada una de sus fases en un corto espacio de tiempo. Por lo tanto, en el eclipse lunar del 27 de julio podemos esperar que la energía lunar se sobrecargue en su forma más intensa.

El eclipse lunar y sus efectos

El espectáculo comienza con la luna totalmente iluminada y, a medida que la sombra de la Tierra se refleja gradualmente en ella, se reduce a una forma de media luna y finalmente queda totalmente cubierta, como lo estaría en la fase de la luna nueva.

La luna luego vuelve a crecer, hasta verse como originalmente estaba en la etapa de luna llena. En consecuencia, durante este eclipse de luna llena, se experimentarán los ciclos lunares de todo el mes en sólo 104 minutos

¿Mucha energía en poco tiempo, no?

El simbolismo de la luna se expresa en correlación con el del sol; por eso simboliza la dependencia y el principio femenino, así como la periodicidad y la renovación. Según los expertos, el eclipse nos pide ver el verdadero deseo que tenemos, y nos pondrá en evidencia las temáticas de sumisión, de postergación, de necesidades y apegos emocionales que ya no son afines o sanos respecto de quienes somos o queremos ser.

¿Estamos perdiendo nuestra identidad a través de vínculos no equilibrados?

¿Estamos dando y recibiendo en reciprocidad?

¿Cómo están nuestras relaciones?

Tomando en cuenta su simbolismo, todo apunta a que en el eclipse lunar el trabajo será introspectivo, emocional. Una oportunidad para mirarse, establecer un diálogo con el yo interior y quizás, renovarse en diferentes aspectos.

Si es posible, busca un lugar cómodo al aire libre para sentarte bajo la luna cerca del agua o en cualquier lugar en la naturaleza donde puedas mirarla, descansar, meditar y relajarte en una profunda contemplación.

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