AMBIENTAL

En tan solo 5 semanas este holandés limpio un rió e inspiro a millones a seguirlo

En la actualidad las actividades colaborativas son una gran tendencia en el planeta, gracias a este nuevo despertar de conciencia podemos ver como actividades como el plogging (limpiar zonas llenas de basura) son hechos que cambian el mundo y esta historia es un vivo ejemplo de lo que un sólo ciudadano preocupado por su entorno puede hacer.

Un holandés cansado de ver todos los días un tramo del río Rotterdam sucio y lleno de basura, tomó la decisión de hacer algo al respeto. Tommy Kleyn propuso un gran cambio con acciones simples, el mismo comenzó a recoger la basura de este lugar, el resultado fue increíble.

«Todos los días me levantaba media hora más temprano e iba limpiando la orilla del río durante 30 minutos». Señaló Kleyn

Tommy publicó varios videos y fotos en facebook y a través de su ejemplo; amigos, conocidos y vecinos del sector se fueron uniendo a esta iniciativa. En poco tiempo comenzaron a tomar popularidad y lograron limpiar el lugar en tan solo cinco semanas.

La iniciativa tomó fuerza y se transformó en Project Schone Schie, una plataforma que invita a las personas de todo el mundo a unirse como voluntarios y mantener limpios los lugares que estén llenos de basura. Con la meta clara de dejar un planeta mas limpio a las generaciones futuras.

Esta es una muestra de lo que el proyecto es, no te pierdas el video:

Iniciativas como esta no son nuevas en el mundo, existe un proyecto similar en latino américa desarrollado por el científico peruano-japones Marino Morikawa.

El creció en el distrito peruano de Chancay, junto al humedal del Cascajo, lugar donde vio a su padre pescar y nadar con sus amigos. Pero tristemente este hermoso lugar se convirtió en una zona muy contaminada por las actividades humanas y la aparición de una planta invasora que destruyó la flora y fauna del lugar.

Al terminar sus estudios, el decidió volver y aplicar todos sus conocimientos de química y nanotecnología con la intención de devolverle la vida al Cascajo.

Con la ayuda de la comunidad en tan solo dos semanas se descontaminó el humedal y se recuperó la salud de este ecosistema. El cambio es bastante visible, más de 70 especies de aves y peces regresaron. Esta es una muestra más de que el trabajo conjunto es la solución, en este caso está generado un sentido de pertenecía en la comunidad que ahora se preocupa más por cuidar el humedal.

«Las leyes ambientales y las autoridades, sean del sector público o privado, antes de poner mano dura o penalidades, deben empezar por ellos mismos y generar conciencia en la población, desde la crianza de sus hijos», dice Morikawa.

Morikawa deja claro qué le inspira a hacer lo que hace: «Desde pequeño tuve la dicha de que mi padre me llevara a la playa, a las montañas y siempre me decía: antes de pisar la tierra de la Pachamama, primero salúdala. Eso es algo que hasta el día de hoy hago en cada trabajo o visita que tengo que hacer. El agradecimiento para todo».

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